lunes, 28 de diciembre de 2015

Lo que nos diferencia

No puedo sin mirarte
Viajar a otra parte,
Donde ensueños brillan desmedidos,
Donde no existe la indiferencia,
Que abrigan mis poemas en la pendencia,
De versos nuevos contra discursos repetidos,
Y si a dormir te vas,
No te guardes el ensueño,
Que hace de la vida dueño,
Aún cuando despertas,
Quisiera medir yo mis palabras,
Se que a veces menos es más,
Pero no me guardo nada,
Ni dejar quiero un misterio,
Aunque quien enterrado en el fango más se embarra,
Así puedo conciliar el sueño,
Exceptuando ahora que te escribo,
Y pronto amanecerá,
Delirio de inspiración será
Y plasmar quiero este sentimiento vivo.

Por eso, no me quiero comportar como los otros,
Eso de acercarse y alejarse,
Estará muy bien,
Pero no para nosotros,
Que no es necesario para quien,
Discurre de tal manera,
Diserta de tal modo,
Comportarse como un mono,
Que lo es el humano también,
Aunque diferencias encontrsese pueda,
Si sigue sus instintos,
Más bajos ¿cómo serán distintos,
Al simio, aunque humano naciera?

domingo, 27 de diciembre de 2015

Más luz tu darías

En la noche que abriga,
El mundo antes,
De que la oscuridad espantes,
Con la luz del día,
Tu sonrisa que es veneno de rosa
En la brisa que te acaricia, por ti divina y  hermosa,
Mucho mejor lo haría...

Tu mirada alada
En el viento,
Como serpiente
entrelazada
No es de humana,
Que tales rayos,
Provocadores de suspiros y desmayos,
Son de hada,
Y más iluminaría,
Que la luz del día,
Y de tinieblas dejaría,
Nada...

Tus manos de alguna,
Textura misteriosa,
Que al rozar la luz la vuelve hermosa,
Suave algodón de espuma
Que tocando el cielo,
Escurrirías mucho mejor,
El mantel abrazador,
De aquel nocturno velo,
Y mucho mejor tu mano lo haría,
Que amanecer, Sol, cielo y día...

Entonces, si tu sola mirada
Al amanecer gana,
Si tu sola sonrisa
Vence al cielo que al Sol iza,
Si solamente con tu manos,
Das más Sol que el Sol a los humanos,
¿Cómo no explicar que inspiración riegue?
¿Hay extravagancia?
¿No es clara la hermosura en exuberancia?
¿Que hay de raro que tu luz me ciegue?
¿Cuál, la extrañeza que tanta lumbre deslumbre, por la gracia de tu naturaleza?
Si para vencer amanecer mejor haría,
Mirada y ojos, manos y labios rojos,
Mucho mejor que Sol, cielo, amanecer...
¡y día!

domingo, 20 de diciembre de 2015

Tú, más iluminarías

En la noche que abriga,
El mundo antes,
De que la oscuridad espantes,
Con la luz del día,
Tu sonrisa que es veneno de rosa
En la brisa que te acaricia, por ti divina y  hermosa,
Mucho mejor lo haría...

Tu mirada alada
En el viento,
Como serpiente
entrelazada
No es de humana,
Que tales rayos,
Provocadores de suspiros y desmayos,
Son de hada,
Y más iluminaría,
Que la luz del día,
Y de tinieblas dejaría,
Nada...

Tus manos de alguna,
Textura misteriosa,
Que al rozar la luz la vuelve hermosa,
Suave algodón de espuma
Que tocando el cielo,
Escurrirías mucho mejor,
El mantel abrazador,
De aquel nocturno velo,
Y mucho mejor tu mano lo haría,
Que amanecer, Sol, cielo y día...

Entonces, si tu sola mirada
Al amanecer gana,
Si tu sola sonrisa
Vence al cielo que al Sol iza,
Si solamente con tu manos,
Das más Sol que el Sol a los humanos,
¿Cómo no explicar que inspiración riegue?
¿Hay extravagancia?
¿No es clara la hermosura en exuberancia?
¿Que hay de raro que tu luz me ciegue?
¿Cuál, la extrañeza que tanta lumbre deslumbre, por la gracia de tu naturaleza?
Si para vencer amanecer mejor haría,
Mirada y ojos, manos y labios rojos,
Mucho mejor que Sol, cielo, amanecer...
¡y día!