Me gusta lo que haces porque
Se identifica conmigo cuando
A alguien busco que hablando,
Dé una vuelta más al enroque,
Y aunque poco parezca
Para nada lo es,
Porque menos lo ves
Cuanto más vas a fiestas,
Gente que oiga cuando hablas,
Gente que escuche
Y que digan lo que no se diluye,
En el aire inmediato que exhalas
Somos como planetas lejanos
En el cosmos inconmensurable,
donde la vida sea lo ponderable
Donde pensar sean seres humanos,
¿Viste cuán vacío esta el cosmos de vida?
Lo mismo sucede aquí con la poesía,
Con el filosofar, con la semiología,
¿No seremos dos islas pérdidas en el mar?
Que las palabras son más que aire disparar
Palabras más que de aire hechas
Formadas desde el pensamiento,
Transformadas por el intelecto,
Por la mediocridad aún no deshechas,
Que hambre dan al conocimiento,
De creatividad sustento,
De solemnidad un momento,
Que se degusta en una poesía,
Y viajar te hacen por el firmamento,
Y esas personas, esos discursos,
No abundan por desgracia,
Pero si abundan por desgracia
Los otros,
Cuya perezosa gracia,
Apenas será un ingenioso disgusto,
Todo soez, todo vulgar,
Todo inútil cuyo lugar,
Plantado esta inamovible
Tal vez hasta irreversible,
En el trono denominador,
De lo que es gracioso y correcto,
Del poder dominador,
Y apartado está insurrecto,
El verso poético y rimado,
El signo semiológico, olvidado,
Y pensar o reflexionar,
Es aburrido, es retrasado
Triste es que grabado está
Este pensamiento en la realidad,
Triste es pelear contra el entretenimiento
Intentando bajar de su trono invencible... a la mediocridad...