Que flor en la mesa hay,
Que cae en el aire como un spray,
En el rocío inmiscuido,
Que se entremezcla por descuido,
Al confabular el aire y la visión,
Con un virtuosismo,
Que sale del fondo de uno mismo,
Desbordando todo aquello que sale del corazón...
Y con optimismo en mi aliento,
Pues de mi boca se escapa,
Un sueño que hecho ha fermento,
¡Reflejado lo veo en el firmamento!
Gira, me llama, me envuelve y me abraza,
Yo me resisto, Resisto poco,
Corrupto está mi sentido común,
Como un loco,
Locura que desfila,
Y bailan mis patitos que fuera han quedado de la fila,
Es, un latido, algo que puede ser,
O no serlo y perderse en el olvido,
Y yo me arriesgo, creo,
Creo lo que pienso,
Pienso que le creo, así lo veo,
A ese latido, que llama y desborda los sentidos,
Y si se acercan los acantilados, salto,
Si el tren llega, me subo,
Sin boleto, aunque el obstáculo este alto,
A la valentía osada aludo,
¿Qué diantres me importan los resultados?
Perder es ganar,
Quedarse es perder,
Ganar es saltar,
Saltar es vivir,
Vivir es no quedarse parado,
Cuando el miedo a vivir ocurre,
Se muere por adelantado,
Morir es arrepentirse,
Arrepentirse es cuando hay una oportunidad y uno se queda... sentado.