Taller de Poesía I Parcial
Domiciliario
Cátedra Alicia Genovese Comisión
3 - Juan Fernando García
Gregorio D’Aura
EL EXPULSADO
- Juan Gelman
me echaron del palacio/
no me importó/
me desterraron de mi tierra/
caminé por la tierra/
me deportaron de mi lengua/
ella me acompañó/
me apartaste de vos/
y se me pegan los huesos/
me abrasan llamas vivas/
estoy expulsado de mí.
yehuda al-harizi (1170-1237/toledo-provenza-palestina
Del libro Com/posiciones (Paris, 1984-1985)
1- La primer
característica notoria en el uso de la lengua, que se percibe a simple vista,
es la combinación de la inactualidad del lenguaje poético, con la transparencia
de la comunicación moderna, por un lado la carga de sentido y por otro la
legibilidad de la cosa, que describe
Pound y que el poema encara directamente.
El poema es transparente, “me
echaron del palacio (...) me desterraron de mi tierra” pero con varias
pinceladas de opacidad hacia el final como “me
deportaron de mi lengua”, otra marca de opacidad se encuentra en “me apartaste de vos” que es donde la
lengua más se resiste de su función comunicacional a un solo tipo de
descripción, ampliando, abriendo su contenido. Kate Hamburguer dice “Cuanto más escondida la referencia de
objeto, tanto más dificil de interpretar la de sentido”. Aquí el sentido,
dentro de un rango avalado por el lenguaje poético, es evidente desde el título
que enuncia “El Expulsado” . A la
vez, el poema se potencia a través del enunciador, “yehuda al-harizi (1170-1237/toledo-provenza-palestina” que
ampliaré en el tercer punto. Además, en el final “me abrasan llamas vivas/ estoy expulsado de mí.” Se abre el
sentido en múltiples posibles interpretaciones que se pueden combinar, el
destierro, la muerte, del hogar, del amor.
2- Si una imagen, según Pound, presenta un complejo intelectual y
emotivo en un instante temporal y a esto además le sumamos las tres reglas que
describe en (1970) “Una recapitulación”
es decir: Tratar la cosa directamente, prescindir de toda palabra que no
contribuya a la presentación y componer siguiendo una secuencia. Entonces
tenemos dos de las primeras reglas, tan solo en el primer verso “me echaron del palacio/”. En un
instante y en pocas palabras, Gelman nos situa en un espacio, en primera
persona, y en una acción emotiva, de la que ya no formamos parte, para sumarle
peso a este desplazamiento, no es sino de un “Palacio”, el símbolo adecuado y ni un adjetivo que no sea
revelador. En el caso de este poema, casi ningún adjetivo, a excepción de “me abrasan llamas vivas/” que no
podemos pasar por alto la carga de sentido que posee la palabra, de movimiento,
en presente, conectándose el yo poético con el afuera de manera categórica, no
mostrándole al lector lo que ocurre con un sujeto otro, sino haciéndoselo vivir
en carne propia a través de un yo pragmático, el yo prestablecido de la
oración. Es interesante destacar la relación que se establece con los objetos
anunciando primero el vínculo que tienen con el sujeto, antes de nombrarlos; a
excepción de uno “ella me acompañó”, refiriendose
a la lengua, es el único verso donde el objeto aparece antes que su extensión
por parte del sujeto, desde su mirada particular, como establece “Merleau-Ponty,
Maurice en El mundo de la
percepción. Siete conferencias”. Primero, conocemos la relación emotiva, su circinstancia, su
trato con el mundo y luego al objeto.
3- El sujeto poético en este poema es
un Yo poético otro (máscara). Aquí opera un mecanismo similar al de Borges con
Laprida, donde Gelman se funde con Yehuda Al-Harizi. Fiel a su estilo encarnando otras pieles y hablando
por otras bocas, abre el sentido. “El
distanciamiento del yo poético en este poema está ironizando una imagen de
poeta en la que se puede ver al Propio Gelman escapando de cierta manera de
hacer poesía” dice Genovese en Poesía, posición del yo y la visualidad del
SHÔJI cuando habla de los “Poemas de
Sidney West”. Sin embargo, desde el exilio, cuesta diferenciar al sujeto
enunciativo si se tiene en cuenta cuándo y desde dónde habla, desde París en
1984-1985. Siendo que a pesar de la democracia seguía exiliado. Continúa
Genovese “La identidad autorial se
disgrega como esencia y se transforma en la continua búsqueda de un yo, como un
otro”. El yo poético enuncia el siguiente verso “me apartaste de vos/”, pero ¿quién y por qué habla? El sujeto
poético parece estar más preocupado por el amor desde ese verso hacia el final,
que por los versos “me echaron (...) me
desterraron (...) me deportaron”. No solo habla otro, sino que tambien
podría hablar de otra cosa, pero hablando de lo mismo. La máscara, además de
ser Al-Harizi-Gelman también es de amor-destierro. Si el género lírico, queda
constituido por la voluntad expresa del sujeto enunciativo de proponerse como
yo lírico, mediante el contexto (K. Hamburguer)
entonces está la voluntad expresa de
Gelman encarnando a Al-Harizi. Si no se puede distanciar a ninguna obra de su
contexto, en este caso se lo puede distanciar aún menos. Porque no solo nos
arroja luz la vida particular del autor, sino también los procesos sociales y
culturales que ocurrian en aquella época.
4- Se pueden referir varias circunstancias contextuales que pudieron
haber influido en la composición del poema.
En el documental Juan Gelman y
otras cuestiones de TV UNAM el autor cuenta que las organizaciones
armadas, ya habían sido derrotadas incluso antes del golpe miliar, por eso
cuando Montoneros llamó a realizar una contraofensiva armada Gelman no apoya el
proyecto por lo que es “condenado a muerte” por la organización. También estaba
condenado por la dictadura. Cuenta él mismo en sus palabras “por lo pronto estuve varios años sin poder
escribir porque el choque del exilio, además acompañado de la desaparición de
mi hijo, de amigos muy queridos, francisco Urondo, Miguel Angel Bustos, Rodolfo
Walsh, la situación del país, vivir en culturas otras, no inaccesibles,
pero otras (...) me tocó esencialmente Francia e Italia (...) lo viví de otra
manera, lo que se podría decir como la presencia ausente de lo amado”. Teniendo
estos datos de su propia vivencia y volviendo a posar la mirada sobre el poema
se puede notar el extrañamiento por parte del idioma y la cultura “me deportaron de mi lengua/ ella me
acompañó”, donde se aprecia una transparencia notable. También resulta
curioso, pero menos transparente “me
apartaste de vos/” y su relación con lo que Gelman llamó “la presencia ausente de lo amado” donde podemos
trazar otra linea de sentido.
En su relación con el ritmo también se pueden relacionar datos
biográficos, ya que su hermano, diecinueve años mayor, le leía poemas en ruso,
cuenta Gelman que él de pequeño estaba fascinado con el sonido de las palabras,
aún sin saber qué significaban. En este poema hay una rima distante en “importó” y en “acompañó”
Pero no es la rima marca de su
estilo, pero sí una deliberada búsqueda en la sonoridad de las palabras, en
este caso todos los finales de verso terminan en vocales fuertes, o y a, no
obstante el final es con una vocal débil, la i. Además en “me desterraron de mi tierra/ caminé por la tierra/” emplea la
misma palabra, pero en diferente sentido, poniendo énfasis en la paralbra por
lo que significa, por lo que le sucedió y aprovechando su sonoridad.
5- Según Pound podemos mirar a un poema según ciertos
aspectos particulares que en conjunto lo conforman, como el Ritmo, “que corresponda con el ritmo que quiere
expresarse (...) llegará a ser propio, infalsificado e infalsificable”.
Desde la longitud de los versos se puede apreciar el ritmo, la terminación de
los versos, Pound postula un ritmo absoluto del que se puede diferir, pero
Gelman logra ese ritmo propio, en este caso veloz, de forma instantánea. Es
inevitable en la vida no haber sido expulsado jamás, tenieniendo en cuenta que
uno nace. Eso se percibe en este poema desde el ritmo, “me echaron del palacio/ no me importó/”. Símbolos, el hecho de ser
un “palacio” no es menor, un lugar
agradable, donde era realeza y “no le
importó”, velozmente impregna al sentido del orgullo, la desidia con el que
nos podríamos identificar, con no dar el brazo a torcer. Desde la Técnica Pound
postula la sinceridad opuesta a los convencionalismos. “me deportaron de mi lengua/” Huye
de la comunicación lineal y nos da la mirada particular. En la forma, se puede
mencionar su admiración por Safo y dice Pound “Sería una verguenza que la obra
de un hombre no muestre un proceso creciente”. Este es el caso de Gelman, como
postula en “Otra mirada sobre la poesía
de Juan Gelman Por Mario Goloboff” y dice “Esta enorme tarea literaria parece perseguir la conjunción de valores
de otras culturas con la nuestra o, mejor, una re-culturación, muy
latinoamericana y argentina, de expresiones externas, y una lengua que combine
(como el habla argentina) la mezcla de lenguajes”. En definitiva, la forma
de Gelman es todo lo expresado antes, pero junto, el aroma de sus vivencias impregnadas
en sus palabras, observaciones, máscaras, heterónimos, que nos invitan a
sumergirnos en un mundo, en cuyas aguas nadan historias, emociones y vida, tanto
es así, que las aguas de Gelman pueden reconocerse apenas uno moja los pies.
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