¿Hubo pasos previos o paralelos en otros campos, que hayan contribuido directa o indirectamente en la teoría queer? Si Los hubiere, ¿Qué otras investigaciones prepararon el terreno? ¿Cómo pensar en la pos identidad con un lenguaje de signos? ¿Pensar más allá de las etiquetas, puede darse en vicisitudes cotidianas? ¿Hay manera de aunar esfuerzos con otras ciencias? ¿Se puede proponer algo para la práctica del día a día?
Intentaremos en esta micro monografía, sumar un peldaño (si es que subimos, bajamos o siquiera existe escalera) comparando eventos paralelos, para ver de dónde viene y hacia dónde se dirige la pos identidad, o, más precisamente, la humanidad, con su afán de etiquetarlo todo, en el agitado mundo contemporáneo.
Richard Dawkins, reconocido biólogo, acuñó la, ahora moderna, palabra meme, como una idea-virus que se propaga o extingue en cada persona, está sujeta a evolución, en las mutaciones que cada persona le da (El gen egoísta Richard Dawkins 1976). Luego en el documental "La amenaza de las escuelas religiosas" explora la intencionalidad de los accidentes geográficos en los niñes. Concluyó que les niñes aprenden que todo a su alrededor tiene una intención y un propósito. Todo lo que encuentran en las casas tiene una función y un nombre (esto es un meme implícito causado por desarrollarse en una casa). De ahí que los niñes se desarrollan creacionistas, incapaces de concebir que nadie haya creado el mundo, ¿Todo tiene un propósito, por qué el mundo no?. La misma pregunta ¿Quién creó el mundo? Pide una respuesta y "nadie", o "no lo sé" nos deja insatisfechos debido a la misma costumbre desarrollada de que todo lo que hay pareciera poseer un propósito. Con el género sucede igual, sobre todo con las personas menos instruidas en el tema o nosotres mismes hace unos años cuando nos preguntábamos qué era cierta persona y, por nuestros memes y costumbres, esperábamos como respuesta algún binarismo hegemónico.
La astrofísica recientemente nos ha dado muchas alegrías o, mejor dicho, preguntas, pero a partir de ciertos pequeños descubrimientos sobre la realidad. Carl Sagan en la famosa serie Cosmos, decía "Los elementos que nos componen fueron cocidos en los núcleos de estrellas lejanas, nosotros no estamos entre las estrellas, somos parte de ellas -we are made of strars-". Neil DeGreasse Tyson fue un poco más lejos diciendo "Quizás nosotros, somos la forma que tiene el universo, de conocerse a sí mismo". Quizás las galaxias muy muy lejanas sea irse un poquito por las ramas cósmicas, lejos de la teoría queer, pero sostendré la conexión hasta donde alcance el hilo. La biopolítica intenta crear mujeres y hombres blancas y heterosexuales. Pero la astrofísica además de patear los cimientos de la teología (que igual se sostiene en el aire) viene a decirnos ¡paren hombres blancos heterocéntricos, no ocupan, como humanos, ninguna posición central, ni en el sistema solar, ni en la galaxia, ni en el conjunto de galaxias, ya que no estamos ni en la más larga, ni en la más grande, ni la más nada de ninguna cosa, astronómicamente hablando (lamentablemente para el patriarcado). Este punto es reforzado por la micro biología cuando se pregunta qué es la vida, y poniendo por definición, "todo sistema que evite equilibrarse con el exterior" ¿qué parte de la célula está viva? siendo que los elementos químicos que la componen, reaccionan con otros elementos químicos de alrededor. Como un auto que se va reparando y re-armando en marcha con lo que encuentra en el suelo. Entonces, ¿Qué parte está viva? o todo el universo está vivo, o nada lo está, haciendo que el pedestal del hombre blanco hetero CIS, más comúnmente abreviado como "el hombre" se achique aún más.
Como en un castillo de cartas, se quitó a "la humanidad" de su calidad superior y diferenciada con el resto de la naturaleza. Las categorías, enemigas y aliadas de la modernidad en ciertos ámbitos, necesitan que ciertos elementos, formen parte de un "lo mismo" para poder ser comparadas, y puestas en tela de juicio. Las ideas o la forma que les damos juegan distintos papeles en la mente y en las relaciones con las que tratamos de relacionarlas, éste mismo tratado, aunque humilde, despertó un sin número de conexiones sobre la teoría queer, mirando las estrellas en la infinitud del universo.
Tiremos del hilo de las interrelaciones, para ver si llegamos a enlazar alguna idea salvaje, o el hilo se cortó en el camino.
No hay una humanidad y un universo, separados, hay un unverso-humanidad / humaniverso / (¿universidad?). Nosotres, con el sin fin de beneficios que esto conlleva, nos separamos, decimos que el árbol y nosotres somos cosas distintas, y es cierto en varios puntos. Pero en otros no, y esos autores nos avisan, ¡ojo que parecemos distintos pero no lo somos! No hay un hombre4 (¡Que increíble que la relación sintagmatica con el hombre blanco hetero CIS!) Vs Naturaleza, la humanidad es parte de la naturaleza. Cosa que nos lleva a Molloy Silvia, releamos los antiguos textos con estos nuevos ojos. Quizás nos encontramos con textos de aborígenes como "Carta del Jefe Seattle al presidente de los Estados Unidos" y permitidme este fragmento por si no se lo tiene fresco en la memoria "Nuestros muertos jamás se olvidan de esta bella tierra, pues ella es la madre del hombre piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el ciervo, el caballo, el gran águila, son nuestros hermanos. Los picos rocosos, los surcos húmedos de las campiñas, el calor del cuerpo del potro y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.". De aquí argüimos que Carl Sagan y el jefe Seattle, de la tribu Suwamish, tenían algo en común.
Las categorías como arma de doble filo
No voy a defender la siguiente afirmación aquí, aunque me encantaría, la ciencia, está más cerca filosóficamente de la tribu Suwamish, que de lo que sea que se le adjudique. Baste con conocer a Richard Feynman. Pero no sólo las ideas son víctimas de la estigmatización de las categorías (memes) como lo explican Paul B Preciado. Richard Feynman cuando habla de la curiosidad y le preguntan sobre tal o cual punto contesta muy sucintamente "no lo sé" a lo que las personas le insisten "bueno pero qué te parece que puede ser" y otra vez contesta, "justamente eso, que no lo sé" Sobre la incertidumbre tiene una salida aún mejor cuando le preguntan "¿Estás buscando las leyes últimas de la física?" Él responde "No, yo no, yo solo estoy tratando de conocer más sobre el mundo, si hay una ley última sería muy bueno descubrirla, si resulta que es como una cebolla con millones de capas, ¡Entonces es así como es! Pero sea cual sea el modo en que aparezca su naturaleza está ahí, y ella va a aparecer de la forma que ES, por eso cuando investigamos no deberíamos buscar las cosas de antemano, sino conocer más sobre ella" Aquí, sin buscarlo, Richard Feynam tuvo una mirada queer sobre el asunto. Además reivindicó el espacio vacío que todes debemos llenar en el gran hueco de las grandes preguntas filósoficas, y le puso el rótulo del no rotulo "no lo sé". Dawkins postula que preguntar cuál es el propósito del universo, es una pregunta como cual es el color de la dignidad. Quizás estemos haciendo las preguntas incorrectas en cuestiones de género.
El maravilloso mundo de la teoría y el lejano mundo de la práctica
Otro factor importante que permite pensar, aunque sea, en la igualdad entre las multitudes queer es el distanciamiento de las personas y las reglas de etiqueta en la vida cotidiana, si con un grupo de personas designadas A debemos manejarnos de una forma y con otro grupo designado B de otra, nos obliga implícitamente, como consecuencia o efecto, a que debamos etiquetar a la persona que tratemos como A o B, incluso para no faltarle el respeto. Por suerte la sociedad en general y las escuelas mixtas ayudaron a borronear el trato con cada grupo. Pero no solo aquí se da una pos etiqueta, sino también en el mundo de las relaciones ¿Qué somos A, B, C o D? ¿Cómo nos vamos a tratar? ¿Cómo queremos relacionarnos?. Decir como queramos, no es cierto, hay acciones y reacciones preestablecidas y aceptarlas es ser A implícito, B o C. Entonces ¿Cómo nos deshacemos de la forma en que aprendimos a reaccionar ante el comportamiento de otra persona? ¿Cuál comportamiento seguir y bajo qué parámetros? ¿Cómo deshacernos o modificar estos memes y contagiarnos de paz?
Ya no corresponde al ámbito de la monografía, proponer una respuesta, incluso, hasta traicionaría el "alma" del tratado postulando una, llenando un gran hueco, tratando de develar de un tirón una de las grandes preguntas y no decir "no sé" ¿Cómo debe ser el trato entre les humanes? De monografía pasaría a texto bíblico, si pusiese diez mandamientos y lo tallara en dos grandes piedras. Por esto puede, sobre todo quien se deleite con Theodore Adorno, finalizar la monografía aquí.
Quien haya llegado a este último párrafo se llevará una gran decepción, ya que no propondré como comportarse, pero sí cómo no. No lastimando, a los "hechos quizás no les importen los sentimientos" pero a nosotres si, no haciendo daño, preocupándose por no lastimar, no excluir, preguntar, hablar, aprender para comportarse según la persona. No haciendo negocios con los afectos, si das, da, no para recibir, si dar genera recibir, genial, sino, no te enojes, no dañes, no reclames, no condiciones, (Erich Fromm puro)
No des más si querés y dale a alguien que se alegre porque sonrías. Básicamente no hacer ni hacerse daño.
Bibliografía
Molloy, Silvia, “La cuestión del género: propuestas olvidadas y desafíos críticos”, en Revista Iberoamericana, Vol. LXVI, Nro. 193, Pittsburgh, Octubre-Diciembre 2000.
Preciado, Paul, “Multitudes queer”, en Nombres Nro. 19, Córdoba, 2005
El gen egoísta Richard Dawkins 1976
Richard Feynman Entrevistas La incertidumbre del conocimiento
Cosmos: A Personal Voyage 1980
Neil DeGreasse Tyson lecture university of Washington 2011
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