viernes, 27 de agosto de 2021

Diario de Monred

De cuando a Monred se le acababa un cuaderno y comienzaba otro.


En el Puerto del Anzuelo Gris, está el libro predecesor a este, noble lector que acudes a este diario y buscáis de pasar el tiempo de buena gana o quizás ¿por sabiduría? ¿Quién sabe qué de cosas contendrán estas páginas? O cómo terminará. Espero no sea éste el botín que le has quitado al portador de este diario, porque te llevarás una gran decepción. Mucho menos espero que hayáis vencido al portador de este diario, que soy yo mismo. Monred Alcázar de las Canabrias, hijo de Don Fernando Alcázar de las Canabrias o como lo llaman en alta mar Don Fernando.


Como decía, querido lector -Ya comienzo a tenerte aprecio tunante- Las aventuras con mi padre, quedaron en el libro anterior. Si lo leíste habrás visto que dejé varias páginas en blanco. Siento que ese fue otro Monred, un Monred hijo, un Monred limitado. Al final de estas páginas conocerá el lector al Monred sin límites, más crecido, más sabio, un Monred que puede mirar a Don Fernando a los ojos sin bajar la mirada.


Ya oiréis Don Fernando, las muchas prohezas de Monred y ¿Su tripulación? Quizás. vendréis con el rabo entre las patas por haberme dejado en el muelle para buscar quién sabe qué botín. Preguntad a los padres del mundo ¿qué prefierís más vosotros, a su hijo o a un botín?... Pero no preguntéis en El Puerto del Anzuelo Gris que ahí encontraréis una voz unánime en materia de este respecto.

≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈

Cayeron las hojas, nevó y las flores volvieron a salir


Y aún sigo atorado en el Anzuelo Gris.


≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈

Veinte soles más tarde.


Un hombre con la cara angular llegó al Anzuelo Gris prometió grandes riquezas y fama. No sé por qué pero algo en su voz o en él me llamó la atención de sobremanera. Al principio no le dirigí la palabra, pero luego lo ví bien y supe que debía seguirlo, ¡ahora mismo estoy cuidándolo!


Apenas puedo creer que dejé el Anzuelo Gris sin despedirme, ¿Será una llamada del destino?.


≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈

Cinco Soles luego


De cuando el valeroso Monred cuidaba a su amigo, a las afueras de su camarote.


Es raro, no me puedo despegar de este extraño ser, ni siquiera sé su nombre. Lo sé lector, estaréis pensando que este monred no tiene sirenos en la laguna ¡No podríais comprender! Cuando el destino llama, solo se sabe responder con pies y manos.

≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈

Un Sol más tarde


Los animales se comportan de un modo muy extraño.


≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈

Dos soles del último escrito


De las diez personas que viajábamos solo quedan Ulmur y yo. Hemos viajado en barco hasta La Península de Ulf. El viaje más extraño que he tenido. Casi no nos hemos despegado de la puerta de nuestro capitán, y los que han entrado no han salido. No hemos visto al capitán desde que zarpamos y se metió al camarote.

La nave, si la vierais, infestada de animales, supusimos que para comer. pero esto es un chiquero.

Nos hemos dado un festín con algunos, Ulmur y yo. Él tampoco sale de la puerta del camarote principal. No sabemos absolutamente nada uno del otro. Por su nombre él debe venir de la península, no como yo que soy un "nacido del mar". Apenas hablamos, pero siento una especie de comunión entre nosotros.


≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈

Una luna después.


Hoy por primera vez me sentí fuera del influjo de Mordak. Ése dijo que era su nombre. Mi cuerpo quería huir, los pieses se me iban ¡Joder! Nunca había sentido algo así. Pero me quedé. Ulmur hizo lo mismo, sé que sintió igual porque buscaba un momento para escapar, pero tampoco se fue.


Mordak salió a caballo y nosotros bajamos todo tipo de cosas del barco, muy raras. Mordak insistía en que todo era muy frágil y que no se rompiera nada. Cuando nos miró a los ojos se nos heló la sangre. Nunca lo habíamos mirado a los ojos, quizás no lo hubiésemos seguido.


Bajando el Sol.


Ulmur y yo nos hartamos ¿no somos piratas? No puedo entender cómo vine a parar tan cerca de los soldados de Ulfgar por un desconocido. Ulmur y yo le vamos a robar todo lo que tenga de valor, ¿los frascos de vidrio tendrán algún valor?.

 No entiendo cómo Mordak nos convenció de venir a esta sucia península de barro. Debe ser alguna especie de hechicero.


≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈

Un sol más tarde


¿Se puede ir en contra de la voluntad de uno mismo?

¿La voluntad mía que siento, no fue también puesta por el mundo, madres y academias? ¿No es la voluntad propia, también una forma de encantamiento ajeno?


≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈

Dos soles después


Ohh lector mío, el otro día no sé qué os ha pasado a Ulmur y a mí. Mordak no esta usando ningún hechizo con nosotros, así lo dicta mi sentir ¿No es mio lo que siento? ¿la magia puede crear todo tipo de sensaciones? ¿Dónde empieza la magia y termina el mundo real?


Los animales se comportan raro, me hiela la sangre comerlos. 


≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈

Cuarenta soles más tarde


Los días han sido una locura. Ahora comprendo mejor ¡Ojalá no lo hiciera! El mundo siempre escapa por la tangente, si alguien te ofrece A o B, no importa qué elijas, siempre será C.

Vamos a comprar a Vingley. Los campesinos nos miran con miedo, tristeza y sospecha. 

¡Qué bien miráis vosotros las personas honradas las oscuridades ajenas!

Si tan solo tuviera esa capacidad, quizás no vagaría entre las sombras.


≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈

Varios soles más tarde


Ya descubrí de dónde salieron los animales del barco, cuando se lo conté a Ulmur agachó la cabeza. Quizás ya lo sabía y yo también, no puedo creer que hemos hecho.


≈ ≈≈ ≈≈ ≈≈≈ ≈


Maldito Mordak después de ayudarlo en todos sus horribles experimentos. No sé por qué pensamos que seríamos diferentes. Lo seguimos hasta esta cueva maldita, excavamos hasta encontrar la maldita tumba. Si dejo de escribir es porque ya no podré sostener la pluma. Yo no quise hacerle eso a Ulmur, él quiso irse y dejarme... así... Él se hizo esto cuando intentó escapar... No es verdad, aún puede hablar, yo se lo hice para que no me dejara atrapado en este agujero... Estos... tentáculos son... extraños. Un hambre crece dentro de mí devorándose los abismos. No sé si podré hablar. Aunque sea hablaran de mí, Monred, el engendro de los mares. El mar, tan cerca, si algún día consigo escapar de este lugar del Diablo iré al mar. Mordak usó la espada que vinimos a buscar para hacerme esto, sus ojos, no pude moverme. Está fuera de control. Nuestro laboratorio queda al sur de aquí, sin cruzar el río, cerca de Vingley. Ahora entiendo mi verdadera maldición, el deseo. Sin él estaría pescando en mi adorada cueva de ratas del Anzuelo Gris. Perdón Ulmur, si no hubieses querido escapar... pero no moriréis... no moriréis, no. Estamos aquí juntos, bueno, tú allá y yo aquí pero te mantendré con vida. Es el hambre, siento cómo la oscuridad me devora por dentro. Perdón padre, os he fallado miserablemente, ya veo por qué no quisisteis llevarme. Moriré tratando de ganar tu orgullo padre, en esta forma o en cualquier otra.......... siento que.. . Ya viene, mis últimas palabras escritas, si vieran mis manos ahora, se sorprenderían de cómo escribo. Perdón Ulmur, Perdón padre, espero encontréis mi carta. (el resto se vuelven líneas ilegibles que no parecen responder a ningún patrón de escritura. Unas hojas más adelante hay una carta sellada titulada: A mi padre Don Fernando)

No hay comentarios:

Publicar un comentario