viernes, 13 de febrero de 2015

El niño sin bosque

Tobi era un niño muy alegre,
Que un día se fue de campamento,
jugó todo el día con sus amigos,
Y no se separaron, ni siquiera un momento,

Pero a la primera noche,
Su madre sentenció firme,
No te alejes jamás del campamento,
Y no hay nada que puedas decirme.

Tobi se puso triste,
Porque sus amigos desaparecían en el bosque,
Jugando con la diversión más plena,
A las escondidas, bajo el Sol o la luna llena.

Una semana pasó de esta manera,
Y Tobi a solas lloraba,
Los adultos se daban a la bebida,
Mientras los niños en el bosque jugaban,

La noche anterior al retorno,
¡Por fin llegó!
Todas las familias una fiesta armaron,
Y Tobi, se alegró,

Él estaba muy contento de regresar,
La noche muy pronto pasaría,
Y él ya se encontraría,
En el sillón donde le gustaba descansar,

Con tan lindas ensoñaciones,
Y sin nada que hacer,
Se metió en su bolsa de dormir,
y ya más despierto no se pudo mantener,

Los grillos chirriaban desesperados,
Había tenido una pesadilla,
Un enorme charco había a su lado,
Pero llovía de un modo suave y liviano,

¡Qué raro! el niño exclamó,
No oía ni a sus padres, ni a sus amigos,
¿Qué hora serán se preguntó?
Pero no llevaba su celular consigo...

Salió de la carpa muy veloz,
Y un frío helado su cuerpo recorrió,
Estaba pálido de un modo atroz,
Y su remera blanca se había vuelto roja,
Como los charcos, el pasto y las hojas,
Detrás de él, una voz infernal le susurró,

"Date la vuelta" dijo la horrible voz,
Pero él, ni se movió,

Un amigo de la espesura del bosque salió,
y grito aterrado "Corre y no te des la vuelta"
Mientras él corría,
Una sombra delgadísima lo seguía,
La voz de su amigo otra vez se oyó,
¡Ve por el camino de Bambúes,
Hasta la casa abandonada!
No dijo más, y desapareció.

Tobi encontró a sus padres,
Y a los de sus amigos en partes más de dos,
Corría y lloraba,
Hasta que en el bosque se perdió,

En la casa abandonada,
Cuya puerta de entrada,
Poseía mil conjuros,
Pintada toda entera,
De círculos, ojos,
figuras y estrellas,

Todos los niños menos Tobi,
Nos salvamos en la casa, esa noche de terror,
Todos huérfanos quedamos,
Y jamás lo hablamos,
Por no recordar el temor,

De lo contrario nunca me hubiese,
Atrevido a contar aquel mal,
Pero lo encontraron luego de quince años,
y ayer asistimos a su funeral

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